martes, 30 de junio de 2020

Se ha puesto a llover


Se ha puesto a llover (Revisado)

Caminaba bajo la lluvia, ocultando la cabeza en la capucha de su chándal negro, a sus oídos llegaba la música como única guía.

Rehuía de las gentes que entusiasmada aplaudían a los ciclistas que circulaban por el inmensa alameda, y al final en la meta agasajaban a los ganadores, el bullicio era ensordecedor.

No quería encontrarse con caras conocidas, ahora que el carnaval había pasado y aunque algunos se resistían a dejar atrás las máscaras, él se quitó la capucha.

Transitaba por un camino salpicado de plataneros de sombras, solo el rumor de las hojas empujadas por el viento interrumpía su silencio.

Necesitaba escuchar su corazón para curar el dolor de los ecos de nostalgia.

Sostenido por la ilusión de ese verano mágico donde la felicidad lo llevó hacer locuras...

Había regresado a él, un halo de esperanza que le animaba a seguir,  tenía que borrar de su alma la tristeza y el desconsuelo, un solo gesto de ella le bastaría  para cambiar de opinión.

Sus vibraciones iban creciendo a medida que los recuerdos cobraban vida, las mariposas comenzaron a recorrer su estómago, -volverla a ver a pesar del desengaño amoroso-, (cuando salió volando como una paloma fugitiva).

Por fin llegó a lugar de la cita, sumergido en un torbellino de emociones y sentimientos, nervioso e inseguro rompió su silencio, -demasiado tarde para rendirme-, de nuevo cubrió su cabeza con la capucha y sus emociones se tendieron al sol,  una canción le susurra al oído, “se ha puesto a llover”

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sábado, 27 de junio de 2020

Que linda eres mujer


Que linda eres mujer

¡Oh! que linda eres mujer,

que rebasas en belleza,

hasta el mismo amanecer

para mi eres princesa.

                           

Princesa, de mi querer,

creo que me siento vivo,

embriagado por tu miel

de tus besos soy cautivo.

 

Cautivo de tu ternura,

de tus ojos azul turquesa,

de tu cuerpo, la escultura

imbuida de amor princesa.

 

Me emborraché de tu fuego sibilino,

navegando en el mar de tus caricias,

son tus besos como un sueño vespertino,

que en el silencio agonizan.

 

Me desgarra el corazón

con el alma en carne viva,

quiero sentir el dolor

del veneno que me deshace la vida.

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miércoles, 24 de junio de 2020

No hay tregua para el amor


No hay tregua para el amor

El amor no da tregua,

espera ansioso el instante,

de empaparse en tu mirada,

para saciar el deseo que brota de mi sed.

                   

Sed de ti,

de tu carnosa boca

para saciarnos a besos

hasta ceñir mis huesos a tus huesos.

 

Entonces siento tu cuerpo,

envolviendo a mis deseos,

y me entregó con deleite,

hasta incendiarnos vivo.

 

La magia vibra,

y el placer no quiere descansar,

es un instante infinito

donde los suspiro retumba en el alma.

 

Al ritmo de tambores

las sombras del deseo,

agitan el pulso de la vida,

para calmar la sed de la vibrante existencia.

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domingo, 21 de junio de 2020

Vergüenza ajena


Vergüenza ajena

No he querido mirar,

para que tú no miraras,

¡sentí vergüenza ajena!

 

Las gentes padecen incontenibles

impulsos de vanidad,

es como una extraña aspiración a lo divino.

 

Yo no quiero ser igual que los demás,

debo ser otro, y para serlo

tengo que apartarme de ti.

 

Me llena de terror que nadie me escuche,

que nadie me entienda, no es fácil para mí

dejar cicatrices en mi biografía.

 

No tengo palabras que emulen

la triste amargura de mi pensamiento,

-“ignorar lo que mi voz clama”-

 

Cuesta sangre, sudor y lágrimas,

entender que ser un perfecto idiota,

no da fuerzas de arrepentimiento.

 

Quiero creer que el postureo no existe,

y que sentir vergüenza ajena,

es una pálida mancha de rencor.

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jueves, 18 de junio de 2020

¿Quién fue el amante de la alborada?


¿Quién fue el amante de la alborada?

Con las sombras de la noche,

vuela el pájaro del alma,

con el laurel del triunfo,

asoma por mi ventana.

                                 

La nostalgia huele a pena,

entre las curvas del viento,

azucarillos de arena,

son los náufragos del tiempo.

 

No hay nada,

que no haya encendido,

la luz de la alborada,

pasión y ganas el cielo en llama.

 

La alborada en noche oscura,

un resplandor que enardece

una ansiosa calentura,

cuando el amor se estremece.

 

¿Quién fue el amante de la alborada?

¿quién tocó su hermosa claridad?

viejos secretos de un alma errante,

blanca paloma de libertad.

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lunes, 15 de junio de 2020

Oda a la poesía


Oda a la poesía

Cuando la fantasía nace en tu mirada

camina la poesía

a la ilusión atada

y como amante dichosa se lucía.

 

Necesito que los versos crezcan dentro de mí,

y como un extraño milagro,

en una angustia sin fin,

me entregaba el fuego ardorosos de tus labios.

 

Y de repente los versos corren por las venas,

liberan alegrías,

el alma se serena

y fluye la poesía.

 

Al ritmo que se agita,

el pulpo en la roca,

guerrero que dormita

imita lo que toca.

 

Un verso tuyo y mío,

se hunden en el mar,

fragmentos de los ríos

fulgores de azahar.

 

Mis ojos eran ciegos,

en el valle de la más absoluta oscuridad,

tu armónico fulgor, iluminó mi ego,

haciéndome gozar de tu esencia angelical.

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viernes, 12 de junio de 2020

La primavera urbana

La primavera urbana
La primavera urbana,
vestida de mágicos colores,
se coló por mi ventana,
derramando sus infinitos olores.

La fantasía invade las calles,
puede que algún sueño se haga realidad,
rayitos de oro en el viejo valle,
prendido a los ecos de la libertad.

En la primavera todas las semillas crecen
y mi espíritu florece,
de mi esencia desprendida,
llenando el cielo de vida.

¿Qué extraño?, veo mariposas de colores,
bellas ninfas, con labios de mil sabores,
ansiosas por verse en la rosaleda,
vuela mi amoroso canto levantando polvareda.

La primavera urbana,
como una suave brisa de verano,
se fue lentamente una mañana,
vistiendo con otra piel a los humanos.
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martes, 9 de junio de 2020

Todo el mundo lo sabe

Todo el mundo lo sabe
Todo el mundo sabe, que
nadie escapa del cielo,
pero el sol, si lo hizo,
y descendió tanto,
que el mundo acabó exhausto de tanta luz.

Las cigarras estaban que no cabían en su interior,
las noches blancas habían triunfado,
y nuestros secretos habían salido a la luz.

Recuerdo aquella noche que la tuve entre mis brazos,
enamorado de sus encantos,
era tal su hermosura que el sol se ocultó,
y la luna vibraba escondida en mi pecho,
mientras la noche nos devoraba.

Me parece tan lejana aquella brisa,
que la nostalgia no apagará el recuerdo,
mientras viva en las sombras de mis sueños.

Volverá el viento que daba vida a la música,
cuando la aurora toque a su fin.
Y la noche dormida abrirá sus ojos,
para contemplar el firmamento estrellado,
desde el santuario del altísimo.

De pronto, de la nada salieron seres dañinos,
que nos pinchan el globo,
desnudando a la tierra y ensartándola,
aquel triunfo del maligno, arruinó el presente,
consumió el futuro y el lozano paraíso quedó inerte.
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sábado, 6 de junio de 2020

Sobre aquel piano blanco

Sobre aquel piano blanco
Sobre aquel piano blanco,
de tapa oscura labrada,
sus dedos trazan las notas,
y el teclado no descansa.

Sobre cada tecla negra,
navega su mano blanca,
el resplandor de la dicha,
sonoras notas arranca.

Entonces se levantó
y yo la miré a la cara,
se me abrió el entendimiento,
donde suenan las palabras.

Filtra sus rayos la luna,
con aromas de nostalgias,
cúbreme de amor mi cielo,
que la primavera pasa.

Voy a su encuentro,
me despojo de mi alma,
sobrecogida la sangre,
con la más bella sonata.

Sobre aquel piano blanco
tuve miedo de tocarla.
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miércoles, 3 de junio de 2020

Olas de añil rimbombante

Olas de añil rimbombante
Llovía en el cielo
y el azul reinante,
cayó sobre el mar,
y asomaron olas de añil rimbombante.

Vestidas de blanco,
de blanco azahar
con frescos collares
de flores de sal.

Sujetas al viento
volaban y volaban
por la inmensidad
de mi pensamiento.

Mientras una ola,
mugiendo de celos
de punzante aroma,
se cuela en mis sueños.

Con su lengua de amapola
de amor me quiere embriagar
a la luz de las farolas
las olas vienen y van.
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