domingo, 15 de octubre de 2017

Una mujer se desnuda

Imagen captada de la red
Una mujer se desnuda,
provocando al instante,
no sabe lo que le aguarda,
al que quiera ser su amante,

Mujer de fuego y pasión,
da vértigo su desnudo,
corta la respiración,
los lobos se quedan mudos.

Minutos de ilusión,
de magia, de encanto, de admiración,
su cuerpo de seda, sus labios carnosos,
temblaban mis besos en su cuerpo hermoso.

No le importaban mis canas,
su pasión me enloquecía,
tantas cosas me decía,
que la sombra de mi cuerpo,

Lloraba y no de alegría,
su cuerpo me enloquecía,
ella levantó mi vida
pobre del que se descuida.

Ella fue mi perdición,
mi gran condena,
puso cadenas a mi corazón,
loco, si estoy loco, loco de pena.

Del veneno de sus labios,
que emborrachan mis sentidos,
el enigma de su esencia,
descifrarlo no he podido.

Una mujer desnuda es un resplandor,
es amor ciego, dulce pasión 
es recordar la tierra, la encarnación,
es el enigma de la creación.
Copyright © RTPI 16/2017/704

viernes, 13 de octubre de 2017

Los albores del ensueño

Se va ocultando la tarde,
a la luz de las trompetas
en el horizonte arde,
su brillante silueta.

Solo en la sierra el desolado sol,
ya se recoge en su bastidor,
las almas inician su viaje,
desconsoladas y sin equipajes.

Fugaz momento trazó,
el crepúsculo palpitante,
con su iris deslumbrante,
la sombra de luto lo sepultó.

Brillan incandescentes los ahumados tizones,
la noche florece a oscura,
con chispeante brisa de canciones,
embarcadas en el haz de la ternura.

Una estampida de sombras,
a ciegas, atraviesan los confines de los sueños
tu mirada nocturna asombra,
dibujando los albores del ensueño.
Copyright © RTPI 16/2017/704

lunes, 9 de octubre de 2017

Tú eres el fruto prohibido

Frédéric Bazille
Dorada por el sol de la belleza,
reina de placeres y alegría
la miro con ojos de sorpresa,
jamás vi un cuerpo con tanta simetría.

Quiero hablar, pero no tengo palabras,
la garganta de mi corazón se ha quedado seca,
mi lengua no habla,
mis ojos al mirarla pecan.

Florece la pasión arrolladora,
al hechizo de amor que su alma imprime,
su dulce mirar mi corazón devora,
con sordo afán mi voluntad exprime.

Tú eres el fruto prohibido,
que encadena a mi cordura,
presa de amor desmedido,
rienda suelta a su locura.

Antes que mi luz decline,
te necesito como mi alma el cielo,
en crepúsculo sublime,
te confiaré mi cuerpo con profundo anhelo.
Copyright © RTPI 16/2017/704


jueves, 5 de octubre de 2017

De repente

Agnes Cecile
De repente, una sombra que no es sombra,
se sonroja y se dilata,
un golpe del corazón,
incendia, al alba de plata.

De repente todo parece misterioso como un amanecer,
se abre paso entre mis pechos,
siento la lluvia caer,
y me cala hasta los huesos.

De repente, su dilatada presencia,
se pierde en el testamento,
cuando sonríe la herencia,
es el ombligo del viento,

De repente, soy ceniza que del alma se desprende,
como lágrima cautiva,
bajo el crepúsculo enciende
la llama del amor viva.

De repente, los años van tan deprisa,
que se pierde la sonrisa,
se destruye la flamante arquitectura,
mañana seré polvo junto al silencio en la eterna sepultura.
Copyright © RTPI 16/2017/3421

domingo, 1 de octubre de 2017

Ver su cuerpo es un placer

Alexandre Cabanel
Ver su cuerpo es un placer,
es un hallazgo divino,
como un claro atardecer,
con crepúsculo en camino.

Se ilumina y se ensombrece,
es un misterio que asombra,
un secreto que florece
resplandeciendo en la sombra.

Ingrávida azucena,
con amor a flor de piel,
se turba y se serena,
y sucumbe de placer.

Hay idilios anónimos,
desvaríos de pasión,
amantes con seudónimos,
castos, con sed de traición.

El éxtasis le llega,
tan lleno de poesía,
que se prende la estrella,
y nace un nuevo día.
Copyright © RTPI 16/2017/704


martes, 26 de septiembre de 2017

Palmeras en la niebla

Imagen captada de la red
Nevó toda la noche con febril placer,
me clavó muy hondo su mirar impuro,
caricias de invierno, frutos del ayer,
exóticas murallas, laberinto oscuro.

La brisa que mueve las espigas,
aromas con cuerpo de marfil,
amante con amor liga,
desde que te conocí.

Olas insurgentes,
nieblas deslumbrantes,
ecos aún calientes,
de mi tierna amante.

Todo mi ser se estremece,
con tus caricias perdidas,
y en la niebla permanece,
el amor que me da vida.

Recuerdos que naufragan por la mente,
sombras donde mama la razón,
burdeles flameantes que invaden el subconsciente,
palmeras en la niebla con cuerpo de ficción.
Copyright © RTPI 16/2017/704

sábado, 23 de septiembre de 2017

Un elefante que asombra

Dibujo de Rafael Pérez Jiménez
En la africana arboleda,
nos miramos aterrados,
como cuchillos clavados,
al derrumbe de una estrella.

Un elefante que asombra,
emitiendo unos sonidos,
perseguido por las sombras
las sombras de unos bandidos.

Como un manojo de nervios,
exprimía sus recuerdos,
un atronador barrito, ¡soberbio!
una disparo a su cerebro.

En el aire una pena,
y junto al río la fría escena,
encorvado en una sombra lejana,
se derrumba su mente soberana.

Un frío inmenso, en la manada
unos versos sin aliento,
un silencioso lamento,
una vida masacrada.

Tanta vileza, ¿por qué?...,
dicen los cazadores que es excitante,
matar a un elefante,
pero la verdadera razón -poderosos caballeros-,
es el lujo y el placer que da el dinero.
Autor: Nico Pozón Requejo 22.09.2017