jueves, 31 de octubre de 2019

Una triste canción

Una triste canción
Dentro de ese nicho,
se oculta la vida,
una triste canción,
la última llama de mi corazón.

Ella fue como esa hoja,
que cae sin viento,
acaso fue porque su estrella,
no brillaba en mis venas.

Aquella noche fantasmagórica,
una seductora luna menguante,
con ojos de felino azabachado,
bailaba desnuda en el cementerio.

Rodeada de nubes grises,
que como enemigas miran,
el vaivén de una hermosa mujer,
que después de un duro padecer,

Canta y canta una triste canción,
de como encontrar el amor,
un solemne coro, repetía…
que el tiempo lo resuelve todo.
Copyright © RTPI 16/2019/1187

martes, 29 de octubre de 2019

Al son de la poesía

Al son de la poesía
Cada poesía tiene su sonido,
y late en la rima,
sin hacer ruido.

A veces florece,
dentro de la mente,
dispuesta a mostrarse,
dulce y complaciente.

Emergen los versos,
con genio y figura,
insignes poetas,
de la literatura.

Oh, el suave murmullo,
de la luna roja,
foco de atracción
sutil paradoja.

Inútil porfía
fabuloso imán
eso es la poesía…

Hoy llueve y no tengo sed,
afuera el amanecer,
con destellos trasparentes,
veo a la aurora crecer,
en su primavera ardiente.
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sábado, 26 de octubre de 2019

Como pasa el tiempo

Como pasa el tiempo
Como pasa el tiempo,
hasta llegar a inclinarnos,
sobre la vida,
como se doblan las espiga,
cuando pasa el viento.

Descubro que disfruto contemplando,
cuando te acercas y me abrazas,
y me atraes hacia tu pecho,
y puedo decir quién eres.

A quién le importa
los años que tengo,
si nada pido,
ni nada espero
solo me inquieta cuanto te quiero.

Tu mano amiga de alma llena,
le da pavor cuando la aguda pena de envejecer,
sea la condena,
de separarnos al fenecer.

Sé que la muerte,
a nuestros troncos en cenizas los convierte,
y en las almas otra infancia,
por las huellas del amor y la esperanza.
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miércoles, 23 de octubre de 2019

El vendedor de humos

El vendedor de humos
El vendedor de humos, es un nombre muy peculiar y en los tiempos que estamos está muy de moda, eso de aparentar ante los demás lo que no se es o no se tiene.
Esta estirpe de frailes del engaño,  vendedores de ilusiones, de promesas falsas, que pasado el impacto se quedan en nada, pero antes consiguieron atraer tu atención y pudiste caer en las redes del embuste.
Hoy día todos nos crecemos y con la autoestima muy alta, hacemos de vendedores de humos, damos importancia excesiva a las apariencias, creyéndonos así que cumplimos con nuestros sueños, pero en realidad lo que conseguimos es vender una ilusión de efectos fugaces, vías de escape para reducir ciertas patologías y después un tremendo vacío.
Hay que reflexionar y preguntarnos ¿por qué llegamos a mentir o engañar a los demás sin tener en cuenta el daño que vamos a causar a las personas engañadas?
El vendedor de humos gira alrededor de su órbita excéntrica con poses de seriedad buscando ante su maravilloso espejo la forma de persuadirte.
Creo que por medio de esta técnica logra retratarse y al mismo tiempo hace homenaje a su mala sombra cuyo divino esplendor nada la supera.
Copyright © RTPI 16/2019/1187


domingo, 20 de octubre de 2019

Dos golondrinas

Dos golondrinas
En el balcón de tus ojos,
se esconden dos golondrinas,
una rubia como el trigo,
la otra oscura como la noche.

La rubia es bella de excelso señorío,
la oscura es pálida con aires de hechicera,
sus vestidos ligeros,
con flores de alegre primavera.

Más lindas que el cielo,
lucían su aspecto soberano,
y al verlas recrearse,
se lanza amorosas a ocultarse.

Testigo fui de su fingida calma,
confesaron que te vieron,
me dibujaron tu cielo,
dos ojos enigmáticos de infinitas utopías.

Aquella noche estrellada,
escuché tu dulce canto,
las espinas se trasformaron en rosas,
y las golondrinas en dos perlas cristalinas,
en las pupilas del llanto.
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miércoles, 16 de octubre de 2019

Ella se llamaba luna

Ella se llamaba luna
Y brillaba para mí,
iluminando rincones,
inventando ilusiones
a mi corazón febril.

Y sucedió que yo era un templo en ruinas,
antes de haber sido amado,
el fantasma de la  esquina,
con sueños de enamorado.

Hasta que la conocí,
en un baile misterioso
aquella noche de abril,
subida a lomos del gozo.

Ella se llamaba luna,
la miro y resplandecía,
y en las noches estrelladas,
me recitaba poesía.

En una esquina del cielo,
a una mirada suya,
cayó mi rubor al suelo,
y la noche quedó muda.
Copyright © RTPI 16/2019/1187


domingo, 13 de octubre de 2019

La voz de cristal

La voz de cristal
Hubo un tiempo en que las palabras,
eran como gotas de lluvias otoñales,
caídas de cielo,
las pronunciabas por primera vez,

y tenían sabor a misterio,
cada gota de tiempo,
susurraba al caer,
y sobre las espaldas suscribían su miel.

Eran bálsamo para el espíritu,
expresiones de color,
que se abrían como orquídeas
al encanto de la voz.

Si pudiera acuñar palabras,
mi curiosa retina,
respiraría su magia,
y mis pensamientos sentirían su frescura.

El cielo es un mar de palabras,
lenguas de sabiduría,
con la voz de cristal,
y las cuencas vacías.
Copyright © RTPI 16/2019/1187






miércoles, 9 de octubre de 2019

Se rompió el amor

Se rompió el amor
Se rompió el amor
con la luz del alba
encontré a mi estrella
mirando por la ventana,

Tras largos segundos,
sus ojos me matan,
me abrazo a su cuerpo
suspira mi alma.

Silencio de amores
en las madrugadas,
sus palabras vanas,
son besos que matan.

Me vienen recuerdos,
de aquellas mañanas,
caminando juntos,
por la primavera en llamas

Sus blancos jazmines,
flores de nostalgia,
tendrían que volver
sonrisas lejanas…

Aquellos instantes,
tendrían que volver,
como el ave fénix,
vuelve de la nada,

Y después coserme,
coserme a su alma,
con total pasión,
y encendida calma.
Copyright © RTPI 16/2018/1470


sábado, 5 de octubre de 2019

El río

El río
Aquí encontraron su pila bautismal,
la orografía de su llanto,
que cala hondo en el risco,
entre fragmentos y cantos.

Fluye el agua y de golpe se revela,
con humedad de diluvio,
y en el mar de tus caderas,
se anuda con un susurro.

El amor se volvió río,
río de incesante vuelo,
buscando hacerse con alas,
en los meandros del cielo.

Un cordón ultramarino,
avanza como dios universal,
amamantando a la tierra
en un abrazo nupcial.

Entre valles y senderos,
serpentea, como sombra fugitiva,
incorporando arroyuelos,
en torrentes incesantes tras las huellas del deshielo

Una estampida de siglos,
revelan que comienza a envejecer
al devenir del galope
su fulgor se lo robé.

Ahogando así su relincho
bajo su lecho nupcial,
la voz silente del aire,
trasforma su agua en sal
Copyright © RTPI 16/2019/1187