sábado, 29 de enero de 2022

Buscas a Dios...

 


Buscas a Dios…

Buscas a Dios, 

y de pronto la vida,

abre los ojos,

forzando a la oscuridad

a pronunciar tú nombre.

 

Después cada amanecer,

sale el sol para iluminar tu sombra,

y darle vida a tu alma.

 

Dentro de mí ya lo siento,

la esencia de un dios inmenso,

el que inventa las palabras,

que dan sentido a los versos.

 

Late fuerte en mi memoria,

el sabor del pensamiento,

todas las puertas se abren,

comienza a correr el tiempo.

 

Busco dentro de mi pecho,

la encarnación del amor,

entre las curvas del viento,

germina tu corazón.

 

Que hermosa es la vida,

cuando la luna me canta,

cuando tus ojos me atrapan,

y mi alma se transforma,

en presencia iluminada.

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martes, 25 de enero de 2022

El iglú

 


El iglú

Decían que estaba en Babia,  sus ojos siempre ausentes, se habían perfeccionado en ese arte.

Desconectaba del mundo y su imaginación volaba, buscando un alma con la que compartir un abrazo.

Desde que murió su madre se sentía muy solo, estaba necesitado de afecto, y en lugar donde desarrollaba su vida, (una pequeña librería, llena de curiosidades y rarezas), no encontraba esa mirada amiga o esa caricia sin dar que lo sacara de la rutina.

Uno de esos días que pase por allí, entré  a comprar un libro, le dije el título (Manuscrito de Voynich),  y se fue a buscarlo, observé que estaba sumido en un diálogo interno, de pronto me dice, el libro que me pides es imposible de conseguir, yo lo tengo porque el destino lo quiso así. Te lo voy a dejar para que lo leas y luego me lo traes, ese libro es muy especial para mí, si dejo valar la imaginación, se me agolpan los recuerdos.

Me lo regaló mi madre, ella te apreciaba mucho y sé que te lo hubiera dejado, le di las gracias, pero antes de irme le dije: Me has dejado en ascuas, ¿qué secreto guarda este manuscrito?, él me contestó, hasta ahora sigue vigente el misterio.

Pero yo lo que quiero es que me descifres el tuyo, puede ser…, no me dejes así… déjame solo un tiempo, ven mañana y hablamos.

Al día siguiente, allí estaba yo, esperando a mi personaje, lo vi con ganas de hablar, pasa me dijo, siéntate en la mesita que hay a tu derecha, a continuación él se sentó al otro lado, entonces comenzó a romper su secreto: Este libro vino a mí de la mano de una chica que sabía que coleccionaba libros de enigmas y misterios y como era de una edición muy antigua, se quería sacar un dinerito y mi madre se lo compró para mí.

Quiero dejarte bien claro que confío en ti, eres un buen amigo y voy a ofrecerte la sinceridad de mi corazón.

Yo le respondí, nada te obliga a seguir adelante, nada que no sea tu propio deseo de romper el secreto.

Entonces comenzó diciendo, voy a ponerle nombres a mis pensamientos, tienen fuertes raíces, yacen escondidos bajo el peso del temor.

Hace años mantuve relaciones con la chica del manuscrito, llegué a sentirme muy feliz a su lado, incluso hicimos algunos viajes, -en uno de ellos a Rumania, nos pasó algo muy extraño, de hecho ahora mismo me tiemblan las manos-

Reservamos un hotel en las afueras de Bucarest, al llegar a la recepción nos sucedió algo insólito, (de entrada nos pareció un hotel enigmático, de madera oscura con bronces brillantes que producían vértigo), pedimos una habitación y nos dijeron: Solo nos queda una sencilla  “el Iglú”, ¿seguro que no le queda una doble?, ¡no! ¿y cómo es?, si se la quedan, la verán…, si no hay otra cosa nos la quedamos.

Nos entregaron una llave magnética y nos indicaron que el Iglú estaba en la planta baja.

Al colocar la llave en la ranura, se abrió una puerta ultra secreta y ante nosotros un mundo helado. Por los altavoces decían: Última llamada para subir al tren, sale de inmediato, sin perder un segundo nos embarcaron.

Aquel tren era un hormiguero, atestado de gentes, los departamentos, (iglú), eran muy extraños, unos estaban superpoblados y al entrar te encontrabas solo con tu pareja y otros de dimensiones más reducidas estaban vació y al entrar te encontrabas desnudo y expuesto al frío polar.

Las horas caen imperturbables, el tiempo congela los momentos, la mayoría de las gentes que vimos ayer se han extinguido, o han mutado en seres sanguinarios que exterminan a los que no sueñan.

He sentido a mi cuerpo relajarse, mientras que mis ojos están clavados en la silueta de una mujer, un placer de luz que ha sepultado en mí su ADN porque su esencia corre peligro.

Nuestras miradas se cruzan y las emociones convergen en un punto donde el silencio es el mensajero de la muerte.

Entonces regreso a nuestro Iglú, en el instante que siento la necesidad de dejar unas rosas en su tumba.

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sábado, 22 de enero de 2022

El tiempo pasa



El tiempo pasa

Se veía venir…

cuando vuelves atrás para recordar,

es que te ha crecido la vida y no para de crecer,

hasta que encuentra el techo de la muerte.

 

No hay marcha atrás para mis ojos,

para atrás camina el miedo,

hay miradas que te muerden,

como los perfumes viejos.

 

El tiempo es un astuto enemigo,

golondrina de otro vuelo,

lleno de provocación,

con un seductor misterio.

 

No nos dejará vivir,

mientras él siga viviendo,

jamás morirá el amor,

ni la mujer de mis sueños.

 

Hay momentos,

en que se detiene el tiempo,

y el más vivo resplandor,

aparece en los ojos que están muertos.

 

Llega el fático día,

que la luna esquivaba al alba

y no alumbra el rinconcito,

donde mi alma descansa.

 

El tiempo pasa deprisa,

al ritmo de un fino verso,

y se conjuga sin tregua,

viviendo ya de recuerdos.

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martes, 18 de enero de 2022

Después de ti



Después de ti

Después de ti no hay nada,

se estremece el mar,

sin poder mojar, tu cuerpo su caudal,

aunque dentro se sostenga la primavera.

 

Persigo tu aroma,

entre los contornos de la resplandeciente mañana,

tus senos alzados como dos agujas bravas,

invocan amor, que a veces tú me regalas.

 

Ahora mi corazón gime,

todavía le acosa esa rítmica punzada,

delirio de una noche desvelada,

por el callado silencio de nuestros labios.

 

Cada noche te sueño,

para poder encontrarte,

ahora siento en mí,

tu vivaz llamarada.

 

Después de ti…, soy el olvido,

un desconocido a mi propia memoria,

te tengo en la punta de mis labios,

pero no recuerdo tu cuerpo desnudo.

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domingo, 16 de enero de 2022

Sortilegio

 


Sortilegio

Sueño de otro sueño,

sin dueño,

que huye como el viento,

lamento,

que mi alma esté viva,

sin vida,

porque tengo muerto el cuerpo.

 

Autor: Nico Pozón Requejo


jueves, 13 de enero de 2022

Ella se viene conmigo



Ella se viene conmigo

Sueño que estaba soñando,

que si me muero en el sueño,

de despertarme me olvido.

no veré el azul del cielo,

ni bailar mi alma contigo.

 

Ahora sí que tengo miedo,

las curvas de tus sonrisas,

son para mí un misterio,

una bombilla candente,

que abrasa al álgido hielo.

 

Ay, cuanto te extraño,

sueño a veces despierto,

entonces no pierdo tiempo,

para verte respirar,

con el llanto contenido,

veo a un alma agonizante,

mirándome con piedad.

 

Cada noche sueño en silencio,

simulando estar dormido,

entonces la muerte entra,

y me susurra al oído:

la vida es una ilusión,

ella se viene conmigo.

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domingo, 9 de enero de 2022

El niño que habita en tí



El niño que habita en ti

Quiso mirar por las ranuras de la historia, para ordenar a su memoria, a buscar dentro de sí, entonces vio acercarse al niño que habita, en las cuencas de su infancia.

 Con alas de ilusión contempla el mundo, pasado el asombro, su salvaje frescura, cruza la calle en busca de océanos de vida.

 Encuentra sus barcos de tez mojada, anclados en el oasis de su infancia, claro símbolo de los años dormidos, en el edén de la inocencia.

La vida asciende hacia la sombra del cielo, donde su cuerpo descansa entre las orlas del sueño.

Aquí su memoria advierte, que el pasado flota en el aire, escondido en un poema impreso, en las alas del tiempo.

 Se toca el pulso y oye la voz de su cadáver: “Huye antes de que se pongan trémulas tus carnes” 

Abre una ventana en el horizonte, para respirar cada bocanada de aire, para huir de la soledad oscura, entonces algunos ángeles niños como él, asoman la cabeza al futuro para ahuyentar la angustia de la pena.

De inmediato todo se disipa y solo quedan recuerdos del infinito cansancio, tanto que llega a olvidar el rostro de ella, la mujer que nunca ha dejado de quererle.

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miércoles, 5 de enero de 2022

La joven del semáforo

 

La joven del semáforo.

Verde

Un hermoso campo,

donde nace la vida

donde la inocencia tiembla,

donde los sueños florecen.

 

Verde flor del sauce verde,

donde arrulla el desconsuelo,

la esperanza se deshoja,

en lágrimas de esmeralda,

donde la luna se pierde.

 

Naranja

Ahora la miro, solo un instante,

quisiera descifrar lo que su alma siente,

lo que dice su corazón,

lo que sus ojos hablan,

cuando está con la mirada ausente.

 

Rojo

Como sus labios color cereza,

una invisible princesa,

que sueñan con un amor…

 

Camina vacilante,

suplica a un conductor,

¡dame algo por favor!

este le grita,

¡mira al semáforo!

ha cambiado de color.

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domingo, 2 de enero de 2022

La hormiga

 


La hormiga

La observo diariamente y su forma de actuar no está a la altura de los demás miembros de la colonia.

Su comportamiento es decepcionante, la fama  que tienen las hormigas de infatigables trabajadoras, no tiene arraigo en ella.

Es plenamente consciente de que tiene que salir a  buscar el sustento diario  pero se queda como un transeúnte despistado en medio de una procesión.

Un día acercándole una lupa, contemplé un episodio que me llamó la atención y hasta me hizo dudar.

Yo la miraba fijamente y ella se sintió observada, entonces  se echó la carga a la espalda,  es algo compresible; lo que me sorprendió, fue mi pensamiento, creí que lo hizo porque yo la miraba.

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