domingo, 24 de mayo de 2026

El templario imaginario…



 

El templario imaginario…

El templario imaginario de la barba azul y de los ojos claros, no se sabe con certeza si este personaje es real o es fruto de la imaginación.

Según la leyenda nació en un pueblo al sur de la provincia de Badajoz, cuyo castillo estaba bajo protección de la orden del temple.

Poseía un alma especial, y una enorme fuerza para abrir la puerta de cualquier tormenta, poco a poco se fue curtiendo en mil batallas.

En 1227 fue ordenado caballero y recibió el mandato de ocultar y no revelar el lugar, donde estaba enterrado el becerrito de oro.

Beltrán del Cerro que así se llamaba,  era un guerrero valiente y disciplinado, pertenecía a los pobres caballeros de Cristo llamados después caballeros del templo.

En un viaje a Jerez de los Caballeros conoció a una joven musulmana llamada Amina de la que quedó prendado, su extraordinaria belleza cautivó al guerrero,  ella era el amor que en su imaginación estaba grabado, era el amor en forma pura, la pasión le desbordó, y sucumbió a sus encantos.

Amina estaba al servicio de María de Portugal, que se había desplazado allí por deseos del rey Alfonso XI que había iniciado conversaciones para unirse a ella en matrimonio. Esta quedo prendada del castillo y de las tierras colindantes y tuvo una idea brillante, pedírselo al rey como dote de boda, pero antes debía expulsar de allí a los caballeros templarios que estaban al mando de las operaciones militares, defendiendo las posesiones del Rey Alfonso XI.

Se inicia un violento ataque con tanta fuerza que la sangre corría murallas abajo con la mayoría de los caballeros templarios decapitados. No corrió la misma suerte Beltrán del Cerro, con la ayuda de la joven Amina, consigue un caballo y huye sin detenerse, con su corazón herido de muerte…


Se oculta en una cueva del cerro de Guruviejo,  un asentamiento cercano a la villa de Burguillos. 
No es fácil descansar después de una batalla tan sangrienta y dejar atrás un amor recién nacido, el miedo a perderla para siempre, le desborda el llanto, la impotencia se ancla en sus ojos, donde se ahoga su vida, una armadura sin nadie.

El manto de la noche le alienta, a pedir un milagro al cielo y descubre en los ojos del alba lágrimas de consuelo.

Después de un tiempo, alcanzó un estado de ansiedad insufrible, soñaba con ella, su afán por verla trastocaron su mente, nunca halló el camino de regreso a su memoria, su imaginación voló y sus recuerdos también y el templario imaginario de la barba azul y de los ojos claros, cayó con su calavera pegada al casco, con los ojos perdidos y el tiempo detenido en silencio total. 



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3 comentarios:

  1. Me ha encantado la historia que describes del templario imaginario de la barba azul y los ojos claros Beltrán del Cerro, hasta el momento en que se refugia en una cueva y ahoga su dolor.
    En resumen bravo!!!
    Felicidades
    Un beso
    Lucía Roca

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  2. Me gusta la historia desde el principio hasta el trágico final. Una historia que se puede convertir en leyenda porque esta llena de ingenio, fantasía y sentimiento.
    Un fuerte abrazo
    Julio de las Heras

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  3. Tu inspiración es inagotable. Una historia que te embarga el corazón y un desenlace fascinante de amor trágico, que conmociona al espíritu.
    Besos
    Olga Higueras

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