sábado, 4 de abril de 2026

La varita mágica


La varita mágica

¿Fue un encuentro casual?, no lo sé, en la vida hay encuentros que parecen   previstos y programados por una varita mágica y este fue uno de ellos.

Era ella la que me miraba con disimulo, estaba en una plaza con un grupo de personas y un guía que le explicaba con entusiasmo todos los detalles del entorno, observo en la distancia su angelical rostro y disfruto durante unos segundo de esa mirada cómplice que es pura llama.

Nos acercamos para saludarnos, nos abrazamos efusivamente. ¡ay! su dulce mirada aceleraba mi sangre, que felicidad mi nombre en sus labios. Nos pusimos al día hablando de todo… sentí que aquel otoño estaba dando paso a una primavera ilusionante.

Conversamos un buen rato, después me pregunta ¿qué tal tu amiga? le digo, ¿Marta?, sí, la chica tan guapita de los ojos verdes esmeralda, no hay duda se trata de otra persona pero yo le sigo la corriente.

Absorto por aquella sonrisa, que era vida en mis ojos iluminados por la ilusión, di gracias a dios, por el hermoso don de aquella presencia tan gratificante.

El sonido inoportuno del móvil despertó mi embeleso. Nos despedimos apresuradamente con un beso en la mejilla y un abrazo intenso, con deseos de volver a vernos pronto, y por supuesto otro beso para mi amiga Marta.

Luego sentí impotencia y lo peor es que no tengo la menor idea de quien era aquella joven tan especial.

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miércoles, 1 de abril de 2026

Las sombras del asombro

Las sombras del asombro

El sol agoniza

tiñendo de oro el horizonte,

con destellos palpitantes.

 

La noche se insinúa,

tras cerrar tus pupilas,

el sueño inicia su deriva,

aireando las sombras del asombro.

 

En un lecho de nubes inertes,

se despereza la luna,

y es la desnudez de su cuerpo,

la que me invita a soñar,

que soy un lucero,

y a la luna quiero,

 

Corro a su encuentro,

me seduce en cada movimiento,

contonea su cuerpo,

pero la alfombra que piso,

se arruga y me corta el paso.

 

La noche va cayendo,

¡ay! que voy hacer sin ti,

me dejas con el misterio,

de cuando batir las alas,

sin saber si voy o vengo.

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viernes, 27 de marzo de 2026

El reloj de tiempo


 El reloj de tiempo

Miro al reloj, colgado

del techo de la estación,

y siento que me vigila,

que me roba el tiempo.

 

Como si yo fuera su enemigo,

el movimiento de su minutero,

corre implacable y se acelera,

como si yo no contara para él.

 

Me amenaza, quieres que escuche

con atención, su sonámbula voz

tic tac, tic tac, tic tac…

No estoy dispuesto ir a su ritmo,

ni amedrentarme por su rigor,

no quiero que nadie marque,

el ritmo de mi vida.

 

Sé a dónde voy,

estoy seguro de ello,

pero es tan difícil conseguirlo,

el camino está lleno

de obstáculos insalvables,

es como un bello sueño

en busca de paz y libertad.

 

Vuelvo a mirar el reloj

y me sorprende,

está parado, quizás ha pensado,

que ha sido cruel conmigo.

 

Anuncian la salida del tren,

estoy como paralizado,

comienzo a mover los pies,

 

Miro de nuevo al reloj,

escucho con atención,

el sonido de sus manecillas,

un dramático sonido,

registra el impacto emocional,

que le proporciona saber,

el tiempo que en la vida ha perdido.  

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lunes, 23 de marzo de 2026

A la muerte de un poeta

A la muerte de un poeta

Cuando un poeta muere,

al cielo vuelan sus versos,

mientras las musas suspiran,

por la muerte de un talento.

 

… Y llegó,

a la cumbre del cielo,

rompiendo las nubes

que había en su cerebro.

 

Y miró como mira un ciego al sol,

el ángel de la armonía,

llenó su alma de luz,

y de lágrimas sus cuencas vacías.

 

Tú que conoces mis sueños,

y ves como ahora vivo,

me falta la inspiración,

del ser que antes he sido.

 

Si pudiera volver a soñar,

esta muerte enamorada,

yo te estaría soñando sin que

tú supieras nada.

 

Poco a poco de sed de amor,

agoniza mi cuerpo,

ya no siento al corazón,

mi voz se queda sin eco,

y sin sangre el pensamiento.

 

Quizás ya sea tarde para verlo,

los caminos del recuerdo,

se pierden detrás de mí,

ya no volveré a sentir

la alegría de vivir.

 

Cuando un poeta muere,

al cielo vuelan sus versos,

para esculpir sus poemas,

en estrellas de agua y fuego.

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viernes, 20 de marzo de 2026

El poema eres tú


El poema eres tú

Vuela por mi mente,

una música tan dulce,

que me estremece,

sus sintonías frescas,

me abrazan, la siento,

percibo sus movimientos.

 

Fue un verano tan especial

que al recordarlo,

su imagen se ciñe a mi cintura,

la veo tan bonita, tan llena de luz,

que el poema eres tú.

.

Nos conocimos una noche,

en una discoteca del lugar,

la saque a bailar,

recuerdo su sonrisa,

a los ojos nos miramos,

y entre besos y caricias,

las esencias del verano.

 

El amor es el que habla,

y no me deja dormir,

su fragancia con el viento,

viene a llenarme de besos,

y aunque ha pasado el tiempo

su imagen jamás se olvida.

 

La he vuelto a ver con el pelo blanco,

pintado para mí, vaga apresurada,

por la fría noche, buscando

el contacto de mi piel bronceada,

con mis besos anclados a su playa,

 

Devoran con dulzura su ansiado cuerpo,

ámame en silencio, en el espacio bello,

siento como la pasión se alza,

para despeñarse en gozo.

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domingo, 15 de marzo de 2026

El ladrón misterioso


El ladrón misterioso

Que lo sepan todos,

es un ladrón misterioso,

con una terca obsesión,

robarte lo que a él le sobra,

por ese largo camino,

entre el infierno y la gloria.

 

Solo puedo desvelar,

que no puedes vivir sin él,

el misterio que nos lleva,

a un continuo transitar,

hacia un hambriento lugar,

donde la imaginación vuela.

 

El espíritu baila,

al son del viento,

y una voz te llama

desde el hondo silencio.

 

Entonces sabrás que el huésped,

exilado está en tu cuerpo,

y no te parece mal,

estás enfermo,

como enfermo el mundo está.

 

Tus alas son las suyas,

pobre pichón,

temprano levanta el vuelo,

hasta conquistar la nada,

un paraíso encantador,

contagiado de belleza,

y tú condenado a disfrutarla.

 

Mientras en la asolada intemperie,

los huesos y la fiebre,

te devoran la garganta.

 

Que lo sepan todos, -el tiempo-    

es el ladrón misterioso,

que te quita todo,

todo lo que estás pensando,

todo lo que tú soñabas,

que él te lo estaba dando.


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jueves, 12 de marzo de 2026

A ti me entregué aquel día

 

A ti me entregué aquel día

El amor que tú me das,

exultante vendaval,

un hervidero de dicha,

que no me da ni un respiro,

ni tiempo para un suspiro.

 

Rendidamente,

acerqué mis labios a tu boca,

y sentí que tu amor

saciaba mi sed.

 

Entonces agité mi cuerpo

contra tu  ceñido todo,

y una enardecida espiga

se alzó victoriosa,

en mi vientre primaveral.

 

Gocé por primera vez,

como nunca había gozado,

y me llenaste de amor,

y de pura fantasía,

en mi mente está grabado,

que a ti me entregué aquel día.

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