martes, 16 de junio de 2026

Dichos, adivinanzas y refranes


Dichos, adivinanzas y refranes

Caballo que a treinta paso,

ve una yegua y no relincha,

es que tiene un mal día,

o es que le aprieta la cincha.

 

Un sabio me preguntó,

cuál era el mayor trabajo,

yo le dije es segar,

cebá chica y cuesta abajo.

 

Como te veo, me vi,

como me ves, te verás,

haz lo que puedas por mí,

porque tú también te has de ver,

como me estás viendo a mí,

 

¿Cuál es el hijo cruel,

que a su madre despedaza,

y su madre con gran traza,

se lo va comiendo a él?.

 

Lo primero y principal,

es oír misa y almorzar,

y si corre mucha prisa,

almorzar y no ir a misa.

 

Que bien canta la calandria,

mejor canta el ruiseñor,

y mejor canta la botella,

en quitándole el tapón.

 

No te cases con viudos,

son olivos vareados,

no vayas a criar pollos,

que otra gallina ha criado.

 

Nico Pozón Requejo ( Historias de andar por casa)

Cebá : Cebada 



 

viernes, 12 de junio de 2026

Hablemos de poesía


Hablemos de poesía

Miradla allí,

con el alma en vilo,

dentro de un cuerpo

de anhelos vivos.

 

Su forma resplandeciente

sus sinuosos movimientos,

sus ritmos sugerentes, 

me transporta a un mundo

de exuberante floración.

 

Sangre fresca,

llena de esencias,

polen de hermosura,

que esparce su aroma,

por mi engañosa juventud.

 

Ahora, esa magia embriagadora,

de luz me llena y  aflora,

fusionando ilusión y fantasía,

como un extraño milagro,

son las rimas de sus labios,

los versos de esta poesía.

 

Oh, miradla allí,

bajando de las altas cimas,

insinuante y ardiente,

puede que un día cuente

como después de un sueño,

soy quietud y paz,

secreta trama,

que vuelve a nuestros ojos

llena de luz y palabras,

extraña sincronía,

que da vida a esta poesía.

Copyright © RTPI – 16/2025/3368

 

 

 

miércoles, 10 de junio de 2026

El clavo

EL CLAVO

Entre los muchos cuentos que mi abuelo se inventaba y que hacían las delicias de pequeños y mayores,  está “el clavo” una historia que echó raíces en mi memoria.

Decía mi abuelo que a la muerte del Marqués de Encinares, su hijo Don Ángel Villanueva Solís,  contrajo matrimonio Doña Inés Pérez Gil, joven de 20 años perteneciente a la nobleza castellana, la boda se celebró en Madrid y los contrayentes fueron a vivir al palacio de Casasola.

Lo primero que hizo el nuevo Marqués de Encinares, fue despedir al mayordomo, prescindió de sus servicios sin darle ninguna explicación.

Don Andrés de Mora Dulce, había sido durante más de 25 años el mayordomo de palacio, (persona muy querida por los antiguos marqueses).

Lo echó de palacio como si fuera un trasto viejo, tras las lágrimas, juró vengarse del marquesito.

Una noche un desconocido le entrega un sobre con el escudo de armas del Marqués de Encinares impreso, lo cual contrastaba con la letra pueril que estaba escrito su nombre, lo abrió y encontró una copia del testamento del Marqués donde decía que le cedía la propiedad de “un clavo” en el comedor del palacio para colgar su sombrero cuantas veces quisiera.

Por fin podría saciar su insaciable sed de venganza y sin esperar un momento pasó a la acción…

A las tantas de la noche se presentó en palacio diciendo “vengo a colgar mi sombrero en el clavo de mi propiedad”. Y así noche tras noche…

Hasta que en una de esas noches fue el propio Marqués, el que tomo cartas en el asunto, le hizo pasar a su despacho y sentados frente a frente le dijo:

Ud., solo es propietario de un clavo, no obstante quiero ser generoso y comprárselo, por una cantidad imposible de rechazar, con este dinero disfrutará de los años que le resten por vivir.

Hubo silencio y después contestó: No quiero su dinero, solo quiero venganza, y la venganza no tiene precio.

El Marques se enfureció, “No le voy a consentir que turbe el reposo de mi familia, cuelgue su sombrero y váyase y no vuelva jamás por aquí”

Pero la cosa no era tan simple, salió y volvió a llamar para colgar su sombrero, y  así la historia continuó hasta que el marqués claudicó.

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sábado, 6 de junio de 2026

Al paseo de la fuente llano


Al paseo de la fuente llano

Para mí es muy especial

sentarse en este lugar

cercado por los naranjos

para poder disfrutar,

de un escenario abierto

a la imaginación, 

donde un castillo se alza

hasta lamer el cielo.

 

Allí el tiempo se para

y la mirada huye hacia arriba,

con la ilusión en el cuerpo,

la retina grava…

pájaros de azahar estrenan alas,

en un cielo de nubes barrocas,

blancas como el alba.

 

En la oscuridad se eleva el sentido,

y en su recorrido,

una multitud de vuelos

de estrellas fugaces,

algunas las veo cruzarse,

con la musa del castillo,

también oigo un sonido,

sonido eterno de un grillo.

 

Que no para de cantar,

ahora calla, sorprendido quizás,

por una ferviente luna,

aparecida en el cielo,

amor luciente, idilio extremo,

orla de fuego de callado silencio.

 

Como el de esa bella farola,

con sus farolillos claros,

un arcángel luminoso,

que en el centro de mi alma,

hace diana, y un manantial

de recuerdos su fuente abre.

 

La noche quiebra y el día llega,

la vida es fiesta, cantan los pájaros

revoloteando entre palmeras y naranjos.

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miércoles, 3 de junio de 2026

Esa terrible inquietud

 

Esa terrible inquietud

Esa terrible inquietud

en los ojos del silencio,

cuando no susurra el viento,

porque le quiebra el dolor.

 

El silencio de tu voz,

entre suspiros y lágrimas

no podrá quitarle al alma,

la fiebre del corazón.

 

Desde el día que te perdí,

vivo sin vivir en mí,

esperando que otro viento,

atraviese la muralla,

y el lamento del que calla,

grite, hasta el cielo hundir.

 

Sacúdete la tristeza,

escucha a tu corazón,

que no sufra igual tormento,

que estoy soportando yo.

 

Bajo el manto del amor,

mi vida baila contigo,

todo se vuelve canción.

 

Es fiesta, celebración,

el alma se vuelve oído,

enloquece al corazón.

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domingo, 31 de mayo de 2026

Doliente se oculta el alba

Doliente se oculta el alba

Los zumbidos en los oídos,

no me dejan escuchar,

a la dulce voz del alba,

que maldice madrugar.

 

Solo ella es alma y vida,

aurora de un paraíso,

todo florece a su andar,

vibra sobre cada cuerpo,

su desnuda eternidad.

 

Al atardecer amarillea y cae,

la veo en la noche temblar,

va a prenderse en llamarada,

el silencio de su alma.

 

El crepúsculo danza,

sobre destellos del alba

tiene más sombra que luz,

más silencio que palabras.

toda la noche he sentido

un pesar que me arrebata.

 

Tengo su imagen en mi mente,

doliente se oculta el alba,

y de ese cruel martirio,

nace la luna de plata.



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jueves, 28 de mayo de 2026

El principio del final

 


El principio del final 

No es verdad ángel de amor,

que tú naciste llorando,

y cuando ves la muerte cerca,

lloras de desesperación,

tu existencia está temblando.

 

Sin embargo yo quisiera

conforme voy escribiendo,

que caigan las horas muertas,

como la ceniza al fuego.

 

Este viento del otoño,

mustia la esperanza mía,

ya siento en el corazón,

la muerte de mí alegría.

 

¡Oh tiempo!,

nunca he pensado en ti,

¿por qué me robas la vida,

mientras me crece el tormento?,

¡eres verdugo de mí,

hasta que tocan a muerto!

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