sábado, 7 de noviembre de 2026

Con harapos de rico

Con harapos de rico

Con harapos de rico,

de gloriosa miseria

las olas de dolor,

atascan mis arterias,

 

Repito la canción,

tu nombre en el silencio,

daña mi corazón,

aunque por fuera ría.

 

Más si mi voz no cantara,

al otoño estrellado,

cuando el crepúsculo se funde,

con el mundo esclavizado.

 

Los últimos recuerdos,

temblarían de dolor,

y en la penumbra verde,

se ocultaría el sol.

 

Medito con harapos de rico,

contradigo y niego,

que he empezado a envejecer,

amor en pena con angustia de vida,

 

Altivo y a la vez humilde,

en una parte de mi mente,

te tengo, sin tenerte,

entre mis brazos humanos.

 

Tendidos en el aire,

esperando que se acerque el día,

del adiós de tu alma,

al adiós de la mía.

 

Con harapos de rico,

te estrecho a mi cintura,

para abrasarme con tu nueva luz,

de adolescente locura.

 

Copyright © SIRPT – M-0105257/2026

 


 

miércoles, 4 de noviembre de 2026

Amanece Noviembre


Amanece Noviembre

Amaneció gris aquel día de Noviembre,

sentí el rocío suave que fecunda la mañana,

el goteo leve de agua que a la tierra despierta.

 

El campo parecía otro, el agua es vida,

el gris uniforme cubría el cielo,

invitándome a mirar hacia dentro,

dejando que los pensamientos fluyeran,

y a ritmo lento me puse a caminar.

 

Cada paso en la tierra blanda muere dormido,

las prisas carecen de sentido,

cuando la belleza del otoño va extendiendo su magia.

Los árboles se desnudan, sin miedo al invierno,

para brotar cuando la vida decida regresar.

 

En la pradera del pinar por el que paseo,

la vida alienta al níscalo a crecer erguido,

rajando el sutil manto de las hojas secas,

como un secreto naranja que la tierra ha parido:

 

Yo testigo mudo sentí el pequeño milagro,

como un hallazgo que bajo el frío y la bruma

el hombre termina encontrando…

 

El bosque nos habla en un idioma callado,
nos ofrece su calma, su refugio sagrado.

El frío me abraza pero llevo por dentro

la imagen de haber visto cómo brota la vida.


Autor: Nico Pozón Requejo 03.11.2026


 

domingo, 1 de noviembre de 2026

El álbum de fotos

Alejandro Tinoco

El álbum de fotos

Abro el álbum de fotos,

veo a mi infancia jugar,

parece que fue ayer,

como han pasado los años,

siento su ausencia en mi piel.

 

Me miro al espejo,

con la mente en blanco,

para no ver,

como se siente uno,

al envejecer.

 

Van pasando las horas

y van cayendo las hojas

sin aliento, desnudando

el otoño de su arrobamiento.

 

Abro los ojos y me veo

disfrazado,

me he transformado en otro,

que no reconozco,

y sin embargo soy yo.

 

Durante tanto tiempo,

como un ritual fui pegando,

las fotos de recurrente llama,

deleites de un corazón que sueña,

con serenar su alma.

 

Remembranzas de un ángel perdido,

que sueña dormido,

con un sueño que nunca podrá realizar.

caminar contigo…

me asedian los puntos suspensivos,

la dicha perdida, entre brotes de nostalgia.

 

Delirio errante, tierno amanecer

cogidos de la mano, para no caernos

en cualquier instante,

hasta que uno se suelta, y vuelve a la nada,

y ese color sepia, turba la mirada.

 

Copyright © SIRPT – M-0105257/2026

 


 

jueves, 29 de octubre de 2026

Suspendida en el ayer

Suspendida en el ayer

Ayer la vi paseando,

aún recuerdo el vestido

que llevaba puesto

cuando la conocí.

 

Era de color granate

con un elegante brillo,

o quizás era de un verde claro…

Solo sé que parecía una reina.

 

La memoria y también la vista

me deforman los colores,

secuelas de la edad

que me muestran una cara

ajena a la mágica mujer,

suspendida en el ayer de mi vida.

 

Me cuesta un enorme esfuerzo

controlar su presencia callada;

la siento por el amor que le profeso,

nunca un humano ha querido como

yo la quise. Vuelve el fantasma del

olvido… No es nada solo es un suspiro.

 

Cierro los ojos y la llamo,

escucho sus pasos,

me tiende su mano…

Tengo miedo de que esta

nueva réplica de Dios,

escape a mis insomnios.

Copyright © RTPI – 16/2025/3368

 


 

lunes, 26 de octubre de 2026

Renacer


Renacer
La luz rasgó la piedra de la tumba
y el llanto de la mujer se volvió brisa,
ya no soy el nombre inscrito en el mármol,
sino el verde tierno que rompió la semilla.

 

Sentí el abrazo húmedo de la tierra,
el latir de mis venas fluyendo en la savia,
bebiendo la lluvia, buscando la luz,
mientras mis raíces, con fuerza, se alzaban.

 

Y arriba, en el mundo de los vivos,
broté con la furia roja de la amapola;
miles de pétalos encendidos en el trigal,
bailando al compás de música sola.

 

Ya no vago perdido en el espacio infinito,
ahora encarno el misterio que tanto busqué,
soy el verso vivo que roza tu piel,
la idea fresca que el otoño no pudo vencer.


Mírame, mi musa inspiradora,

ya no llores más el fin de los tiempos,

ya no hay tumba, ni mármol, ni olvido,
soy el latido eterno de quien ama y siente,

en el silencio limpio que inunda tu mente.

 

Autor: Nico Pozón Requejo

 


 

domingo, 25 de octubre de 2026

A un amigo

 

A un amigo

Tengo un amigo que siempre se está quejando: repite constantemente  ya soy mayor, me comen los dolores, he perdido la ilusión, ya no puedo hacer nada… Hoy le corté el discurso y le dije: Si sigues repitiendo eso, vas a envejecer antes de tiempo. Acuérdate de lo que dice Clint Eastwood: “No dejes entrar al viejo”. “En el momento en que dejes entrar al viejo en tu cuerpo eres hombre muerto."

La frase es dura pero si te pasas el día hablando de dolores y perdiendo la paciencia, estás acabado, el victimismo crónico alimenta la ansiedad y la tristeza y derrumba tu fortaleza.

Su discurso no da para más, la gente empieza a distanciarse no por falta de cariño, (es un tipo muy querido), sino por desgaste y cansancio... 


viernes, 23 de octubre de 2026

Pensando en ti

Pensando en ti

Yo soy el río y tú la corriente

que me lleva al mar

donde he de quererte.

 

Se estremece mi cuerpo,

cuando el mar y sus olas

en la playa vacía,

vuelven a la infancia,

y es la fantasía.

           

Libre como el viento,

perdido e iluminado

para inventarme tu cuerpo,

amor que guardo en silencio.

 

Cada vez que pienso en ti

¡ay, tiembla todo mi ser!

y hasta mi alma se inclina,

ante tan bella mujer.

 

Es como una fresca brisa

bajo la noche estrellada:

la hoguera de los deseos,

fuego que nutre a mi alma.

 

Tantas emociones siento,

que cuando tu piel habito,

en ese cielo infinito,

bajo la luna de plata

nuestras almas se entrelazan.

Copyright © RTPI – 16/2025/3368