Desde mi atalaya
Desde mi atalaya,
puedo presenciar ciertas escenas:
Como se desvanecen los colores del otoño,
tatuados en mi pecho, percibo que se han
sido presa de los bostezos del crepúsculo.
Presiento que en esta ciega noche,
esa virginal luna casi de nácar,
que ahora aparece, será prisionera,
de esas insanas negruras que van
empapando su cara toda hoyuelada.
Observo también,
que una gaviota me mira,
como si yo quisiera
invadir su océano.
yo la contemplo,
sin ánimos de revancha.
Más allá en el mar,
los peces nadan atemorizados,
en la alargada sombra del agua,
unos inesperados picotazos,
atraviesan sus gargantas.
.
De pronto todo se desvanece,
todo se esfuma, la densa bruma,
me cala hasta los huesos…
nudo de dicha,
eclipse de besos,
del sol cubriendo a la luna.
Copyright © RTPI – 16/2025/3368






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