Ya no soy el de antes
Ya
no soy el de antes,
te
ruego que me responda,
a
ese dolor que me agita,
nublándome
la memoria,
A
cada paso que doy,
el
otoño me deshoja,
de
ideas y pensamientos,
siento
mi cuerpo caer,
en
un sonoro silencio.
Contemplo
el árbol que muere,
dejando
suspiros leves…
el
nombre del amor,
pronuncia
el viento,
mis
ojos se iluminan, impregnados
de
efímera esencia amorosa,
de
desnudos cráteres,
que
como los sauces lloran.
La
ausencia de mí,
esculpido
sobre el duro mármol,
sufre
la misma agonía,
que
esa fecha vacía
que
se consume sola,
esperando
que un día,
El
tiempo me devore,
y
cuando venga la muerte,
mis
versos volaran,
al
paraíso de lo ausente.
Copyright © RTPI – 16/2025/3368

Escribes genial. toda una entrega de sensibilidad. Un poema profundo, melancólico y bellamente estructurado. No se pero me gusta mucho.
ResponderEliminarEnhorabuena
Julio de las Heras
Un poema muy profundo sabiamente expresado. Con un broche de oro. Convierte la muerte no en un final terrible, sino en un lugar de destino para la memoria, "mis versos volaran al paraíso delo ausente". Bellísimo final.
ResponderEliminarUn inmenso abrazo
Eva Rocha
Un sentido poema con metáforas impresionante. Me ha encantado.
ResponderEliminarUn beso
Olga Higueras