El corazón
del alma
Este
paisaje,
por
mucho que lo estire,
amanece
lluvia.
El
mar se va quedando atrás,
las
olas aparecen, se explayan
y
desaparecen.
Sin
embargo el blanco de tus ojos,
no
pierde su calidez.
Cualquier
mirada desprevenida,
abre
el corazón del alma,
y
llena mis ojos de formas,
que
van y vienen con las mareas,
pero
que en realidad no existen.
La
llamada del alba,
rompe
mi despertar,
me
levanto a ciegas,
espejismos,
fantasmas…
La
soñadora luz de la penumbra,
no
ayuda a encontrar,
un
solo pensamiento,
para
crear un cuerpo cierto,
que
cobije el corazón del alma,
que
vive en mí.
Copyright © RTPI – 16/2025/3368
Me gusta tu poema y me encanta tu blog
ResponderEliminarEnhorabuena
Pilar Ríos