A un amigo
Tengo un amigo que siempre se está
quejando: repite constantemente ya soy
mayor, me comen los dolores, he perdido la ilusión, ya no puedo hacer nada… Hoy
le corté el discurso y le dije: Si
sigues repitiendo eso, vas a envejecer antes de tiempo. Acuérdate de lo que
dice Clint Eastwood: “No dejes entrar al viejo”. “En el momento en que dejas
entrar al viejo en tu cuerpo eres hombre muerto."
La
frase es dura pero si te pasas el día hablando de dolores y perdiendo la paciencia,
estás acabado, el victimismo crónico alimenta la ansiedad y la tristeza y
derrumba tu fortaleza.
Su discurso no da para más, la gente empieza a distanciarse no
por falta de cariño, (es un tipo muy querido), sino por desgaste y cansancio...

A veces, un amigo necesita un "bofetón" de realidad para despertar, no se le deja de querer pero su actitud agota.
ResponderEliminarMe gusta mucho lo que has escrito a tu amigo, has tenido una reacción valiente, honesta y profundamente leal. A veces, la mayor prueba de afecto hacia un amigo no es escucharle la misma queja por centésima vez con una sonrisa complaciente, sino ponerle un espejo delante, aunque la imagen que se refleje sea dura.
ResponderEliminarUn saludo
JM Mayoral
Querido amigo lo que has escrito y el comentario es una gran verdad. Si su único tema de conversación es la decadencia, su cerebro se convence de que ya no hay nada más y el envejecimiento mental precede al físico,
ResponderEliminarUn fuerte abrazo
Julio de las Heras
Nico...Le has dado un toque de atención que pocos se atreven a dar. Has sustituido la compasión inútil por un revulsivo de vida.
ResponderEliminarUn abrazo
Isabel Balbuena
Hay amigos muy egoístas, la queja es como una trampa para reclamar la atención a través de los dolores y la edad es una forma fácil de recibir afecto sin asumir el riesgo.
ResponderEliminarTu papel como amigo ha sido impecable.
Un beso muy grande
Olga Higueras