Sirenas que en la noche suenan
El
mar se balancea
al
ritmo de las olas,
las
pobres caracolas
son
presas de los peces.
Y
es el mar,
amante
desleal,
que
busca en la verde tierra
raíces
nuevas.
Isobaras
curvas,
serpientes
maduras
con
piel de escama
y
mejillas adolescentes.
Sirenas
que en la noche suenan,
en
el lecho de los mares,
una
de ellas se inclina sobre mí,
buscando
el amor en toda su extensión.
Me
gusta sentir el movimiento del mar,
cómo
se balancea,
y
lentamente acaricio a esa sirena mujer;
un
rumor de besos, en la noche soñada.
Latidos
suaves con bellas palabras,
emerge
una espiga que sale del alma.
Excelsos
embates, temblorosa voz…
hasta
la consumación.
Copyright © RTPI – 16/2025/3368
un poema con una fuerte carga sensual Comienzas estableciendo el ritmo del océano ("El mar se balancea / al ritmo de las olas"), pero rápidamente introduces una tensión: el mar es un "amante desleal". Esta personificación es muy potente; muestra al océano como una fuerza insaciable que no se conforma con sus propios límites y busca expandirse, colonizar la "verde tierra" y echar "raíces nuevas"..
ResponderEliminarFelicidades y un fuerte abrazo.
Julio de las Heras
Me gusta el poema es sugerente y sensual logrando una atmósfera de ensueño que transita con delicadeza desde la contemplación marina hasta la consumación del acto amoroso.
ResponderEliminarPrecioso.
Un beso
Olga Higueras