Aquel el amor
nació en otoño
Aquel amor
nació en otoño,
llegó sin
abrigo,
sin dicha en
el alma,
cruel es la
ausencia de la luna del alba.
Voló con sus
pies descalzos,
sobre la
arena mojada,
de repente
aquel abrazo,
de plenitud
oceánica.
Vuelve a mí
su corazón,
como un
remanso de agua,
oigo su voz
en el viento,
lejos quedan
las palabras.
Me
excito al imaginarla,
me
provoca este sentir,
la
transparencia del sueño,
levanta
llamas en mí.
De
repente un suspiro,
que
siempre recordaré,
con
el amor por bandera,
hasta
el silencio se eleva.
He
perdido la razón,
en
este otoño sin tiempo,
donde
todo se te quiebra,
y
hasta la pasión se anega.
Siento
como pasa el tiempo,
la
vida se torna inerte,
otro
sol y otra luna,
alma
blanca adolescente.
Copyright © SIRPT – M-0105257/2026

Poema sentido y nostálgico. Trasmite con gran fuerza la transición entre la plenitud de un amor apasionado y el dolor vacío de su ausencia, utilizando el otoño como el escenario idílico para esa transformación.
ResponderEliminarUn beso
Olga Higueras
Tristes versos para un bello poema que en el cierre deja una sensación de pureza e inocencia que contrasta dolorosamente con la madurez del sufrimiento y el paso inevitable del tiempo.
ResponderEliminarMuy logrado
Agustín Lara
Triste versos para un bello poema. Tu capacidad para congelar un instante, evocar una emoción pura y desnudar el alma con apenas unas cuantas palabras es impresionante, además tu sensibilidad es la que completa cada verso, cada imagen y cada silencio.
ResponderEliminarUn gran abrazo
Isabel Balbuena