Si es posible otra vez, como antes
No
dejo de pensar en ti,
siento
añoranza de lo que perdí.
Quiero
vivir nuevamente aquel romance
si
es posible otra vez, como antes.
Abro
las puertas de la fantasía,
quiero
pensar que ese día va a llegar,
me
falta el aire si tú no estás.
Desolada
soledad que llena las noches
de
silencio y susurros de besos.
Siento
que la pasión por ti me enajena.
Mi
alma es un infierno
que
encierra a mi corazón
en
un sueño extasiado en su llama.
Pesadilla
son los duendes y las hadas
que
me repiten, una y otra vez,
que
me olvide de ti,
de
tus besos, de tus risas, de tu voz…
y
me hacen sentir que he perdido la ilusión.
¡Rescátame,
te quiero!
¡Sin
ti no vivo, por ti muero!
Me
falta el aire…
¡Alzo
los ojos al cielo!
Quiero
vivir nuevamente aquel romance,
y
si es posible, que sea como antes.
Copyright © RTPI – 16/2025/3368

Tus versos, muestran un sentir profundo, el sufrimiento del corazón, ese vacío y esa falta de aire cuando se extraña de forma tan intensa a alguien que fue importante.
ResponderEliminarTe felicito.
Un beso
Olga Higueras
Querido amigo. Has logrado plasmar una carga emocional intensa a través de tu estilo super romántico, utilizando el contraste entre la luz del recuerdo y la oscuridad de la pérdida.
ResponderEliminarUn fuerte abrazo
Julio de las Heras
No se si es algo sufrido en carne propia o es producto de tu maravillosa imaginación. No solo entiendo la tristeza de tus versos, sino también puedo casi sentir la asfixia de la ausencia.
ResponderEliminarUn abrazo
JM Mayoral
Me gusta tu poema y quiero decirte que tu romanticismo y sensibilidad nos da una lección sobre lo que es el amor, cuando se convierte en ausencia, se transforma en una fuerza que enajena y desborda.
ResponderEliminarMi felicitación y un beso
Isabel Balbuena
No es mi caso pero cuando rompes una relación una de las partes sufre más que la otra.
ResponderEliminarVolver a intentarlo, para estar en la misma situación...
Cuando una reconciliación nace solo de la nostalgia o del miedo a la soledad (y no de un cambio real en los problemas que causaron la ruptura), el destino suele ser el mismo: repetir el sufrimiento.
Un abrazo
Eva Rocha