Libérame
Nadie se percató de que la joven,
que estaban velando,
ahora se alzaba en la caja de
madera
aterciopelada,
resucitó aún con jirones en el
corazón.
Con voz que escapa de prisión,
al alma le suplicó:
aún soy demasiado joven para
morir,
libérame, haz que sea la que era,
quiero vivir primaveras.
Acaso te he hecho daño a ti,
cuando mi alegría volvió,
o quizás fueron los celos,
cuando conocí el amor.
¿Por qué te has fijado en mí?
si yo soy tu luz rosada,
una mujer deseada,
deja que el cielo abra sus tumbas
a estrellas apagadas.
La veo tan callada,
la toco, la siento,
pero nunca sabré
lo que esconde en su pensamiento.
Ahora está sosegada,
la he visto guardar sus alas,
siento que sus ansias,
de ternura es mi tormento.
Apaga el incendio que ha
prendido,
y da vida al cuerpo que calienta,
mis ojos se iluminan para decirle
amor, libérame del dolor.
Copyright © RTPI – 16/2025/3368

Me ha encantado tu poema. Felicitaciones y un fuerte abrazo.
ResponderEliminarBesos
Candela