A la muerte de un poeta
Cuando
un poeta muere,
al
cielo vuelan sus versos,
mientras
las musas suspiran,
por
la muerte de un talento.
…
Y llegó,
a
la cumbre del cielo,
rompiendo
las nubes
que
había en su cerebro.
Y
miró como mira un ciego al sol,
el
ángel de la armonía,
llenó
su alma de luz,
y
de lágrimas sus cuencas vacías.
Tú
que conoces mis sueños,
y
ves como ahora vivo,
me
falta la inspiración,
del
ser que antes he sido.
Si
pudiera volver a soñar,
esta
muerte enamorada,
yo
te estaría soñando sin que
tú
supieras nada.
Poco
a poco de sed de amor,
agoniza
mi cuerpo,
ya
no siento al corazón,
mi
voz se queda sin eco,
y
sin sangre el pensamiento.
Quizás
ya sea tarde para verlo,
los
caminos del recuerdo,
se
pierden detrás de mí,
ya
no volveré a sentir
la
alegría de vivir.
Cuando
un poeta muere,
al
cielo vuelan sus versos,
para
esculpir sus poemas,
en
estrellas de agua y fuego.
Copyright © RTPI – 16/2025/3368

Me encanta tú poema, Tus versos están llenos de tu exquisita sensibilidad.
ResponderEliminarUn abrazo
Ruth
Cuando un poeta muere, al cielo vuelan sus versos y nos deja en la tierra, un valioso legado y también un dolor inmenso.
ResponderEliminarTe felicito
Julio de las Heras