sábado, 28 de febrero de 2026

Aquel día de perros

Aquel día de perros

Aquel día de perros,

enterramos a nuestra querida Luna,

preñada de futuros perritos,

bajo el sauce llorón.

 

Duelo negro como su pelo,

el triste lamento de un violín se deja oír,

en un paisaje inenarrable de dolor,

queda dentro de un minúsculo hueco.

 

Aquel día de perros,

un frondoso árbol cayó sobre ella,

una rama muerta brotó de la tierra,

y una descarga feroz se estrella,

con tanta fuerza sobre su cabeza,

que cayó bajo el ramaje, que heló su sangre.

 

Sin apenas darme cuenta

con un gemido desconocido,

murió en  mis brazos,

¡oh que angustia tan grande en mi pecho,

cada célula de mi cuerpo aúlla de dolor!

 

Se ha ido nuestra querida Luna,

y su luz en mí se nubla,

un delirio intenso de nostalgia,

zozobra en mi memoria.

 

Autor: Nico Pozón Requejo 28.02.2026

 

 


 

2 comentarios:

  1. Cuanta tristeza emiten tus letras, tus versos aúllan de dolor. Pobre mascota el cariño que nos dan pero el amor hacia ella nunca morirá.
    Un saludo cordial
    Martín

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  2. Buenas noches Martín, agradezco mucho tu percepción de estos versos, y celebro tu comentario.
    Quiero añadir que es un poema ficticio producto de la imaginación pero que no se aleja mucho de la realidad.
    Esta dedicado a todas las mascotas que tanto cariño nos dan.
    Un fuerte abrazo

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