Mi Río, siempre mío
Un día
comprendí por qué los recuerdos que viajan por mi cerebro me llevan a ti, mi
Río, siempre mío. ¡Todo fue locura! Emergen a la luz aquellos momentos (divinos
paréntesis) dentro de mi pensamiento.
Soplos de
alegría vierten a mis animados versos acordes de mieles, aires del tiempo. Mi
sangre se agita, mi pluma feliz, la imaginación vuela a la playa de Ipanema, a
la floresta de Tijuca y al Cristo Redentor.
Mi cuerpo sin norte, cargado de juventud, busca la aventura y la encuentra: amor, amor… la voz del corazón. Cuando tus ojos me hablan no necesito palabras para temblar de emoción; eres tú el que me atrae, eres el rostro del amor.
Siempre te recordaré porque eres Pan de Azúcar con sabor a ensoñación, un volcán en erupción, un río de lava que duerme en la bahía de Guanabara.
Copyright © RTPI –
16/2025/3368

Tu poema es fotográfico, lleno de imágenes y recuerdos anclados en la memoria. El amor a Río de Janeiro queda patente en cada uno de tus versos.
ResponderEliminarMe ha gustado muchísimo el poema, es precioso.
Un beso
Eva Rocha
El poema es un homenaje vivo a Río de Janeiro, pero no desde una postal fría, sino desde la vivencia personal y sensoria
ResponderEliminarSigo. ...Sensorial. Dotando a los versos de una carga de pasión contenida profundamente romántica y evocadora.
ResponderEliminarUn fuerte abrazo
Isabel Balbuena
Precioso tu poema. Posee una fuerza volcánica deliciosa. La imagen de la bahía de Guanabara como un "río de lava que duerme" es una metáfora brillante de la memoria, el fuego de la juventud y del amor vivido no se ha apagado, simplemente descansa en calma bajo la superficie de los años, listo para despertar y hacernos temblar de emoción con solo cerrar los ojos.
ResponderEliminarBesos
Olga Higueras
Es evidente que esas maravillosas sensaciones que tuviste se ven reflejadas en tus versos.
ResponderEliminarUn fuerte abrazo
Julio de las Heras
Río de Janeiro una bellísima ciudad.
ResponderEliminarEn tu poema queda plasmados ese amor vivido y ahora recordado.
Un saludo Inés