Tatuada en mi espalda
Que
bella estaba para inspirarme,
no
tuve que esperar,
en
su reino encontré,
un
bonito disfraz,
para
evadirme de lo demás.
Entre
paréntesis apareció la noche,
para
dar vida a un recuerdo,
una
experiencia, un sueño,
una
dulce sensación,
que
paraliza mi cuerpo…
Tengo
una imagen tatuada en mi espalda,
que
da vida a una sombra,
un
remanso de amor
que
protege del sol,
a
este vibrante otoño.
De
súbito una presencia,
recorre
mi espina dorsal,
la
reconozco.
la
siento en mi corazón,
¿si
supiera que nos separó?
¿Por
qué la llevo tatuada en mi espalda?
quisiera
poder tocarla,
para
acariciar su cuerpo,
y
que se encendiera de nuevo,
la
llama que ella dejó prendida,
como
luz en mi recuerdo.
Siento
en mi corazón
una
angustia muy extraña,
que
me cruje en los costados,
con
las alas de su alma.
Qué difícil es saber
lo que cabe en mi silencio,
más que pena es alegría
porque vives en mis sueños,
Veo como la piel se me eriza,
con la aroma de otro tiempo,
la vida te hace olvidar,
pero yo olvidar no puedo.
Copyright © RTPI – 16/2025/3368
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Un precioso poema lleno sensibilidad y ternura y con esa frescura que solo tú eres capaz de hacer.
ResponderEliminarTe dejo un beso de ternura.
Olga Higueras
He ojeado tu blog y tus poemas me han encantado. Para mi ha sido un placer leerte. Prestaré especial atención a lo que escribes.
ResponderEliminarUn saludo
Marta
Una gran composición con un sentimiento profundo que provoca esa presencia en tu espalda de imposible olvido.
ResponderEliminarBesos
Eva Rocha