Para Elisa (2)
Cuando
escucho la música de un piano,
me
impresiona tanto,
hasta
el punto que veo a ella,
con
su mano de suavidad infinita,
hacer
al mundo vibrar.
Aquella
escalera abstracta,
que
una y otra vez subía,
tecla
negra, tecla blanca,
la
imposible melodía.
Para
Elisa…
Mujer
que me enamoró,
su
magia y encanto,
su
cuerpo dichoso,
corta
la respiración.
Y
era su música,
una
sensación de vida,
tan
profunda,
que
cierro mis ojos y escucho,
con ardiente entusiasmo,
como
sus dedos mágicos,
hacen
vibrar el piano.
Con
luz de gloria,
en
un cielo de deseos,
donde
solo el amor reina.
Copyright © RTPI – 16/2025/3368
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