¡Paren la guerra por favor!
Te
declaro la guerra porque sí,
porque
tú eres negocio para mí,
y
acaso sea así nuestro vivir.
De
instante en instante,
se
extingue un soplo de vida,
y
en esas tiernas pupilas,
un
clamor atroz,
¡paren
la guerra por favor!
Un
viento acalorado y seco,
sopla
en la grave hora del pesar,
quizás
no sea suficiente,
hallar
la aguja en el pajar.
En
cada guerra la sangre,
fluye
como un río,
arrastra
el desgarro de la carne,
y
la tierra se ahoga de maldad,
por
invenciones deliberadas,
que
delatan al eco fantasmal.
La
ceguera se nos hace severa,
y
no hay cuenta atrás,
al
pueblo flagelan y en esa espiral,
no
hay tiempo siquiera para negociar.
No
se prevé el fin de la guerra,
simplemente
las sonrisas de luto,
han
cambiado de color.
Autor:
Nico Pozón Requejo 09.03.2026

